¿Cómo cortarle las uñas a un gato que no se deja?

¿Cómo cortarle las uñas a un gato que no se deja?Como cualquier otro animal, los gatos tienen uñas en sus patas delanteras y en sus patas traseras (diez en las delanteras y ocho en las traseras). Por lo que, según la actividad que realicen (si usan rascador o no, si salen fuera de casa o no…) y para evitar arañazos, será necesario cortárselas si lo necesitan cada tres o cuatro semanas, aproximadamente.

Sobre todo al principio, el gato puede ponerse nervioso cuando vayas a cortarle las uñas y resultar difícil hacerlo (también puedes pedir ayuda al veterinario). Pero con paciencia, siguiendo unos pasos y en un tiempo máximo de diez minutos para evitar que se canse demasiado, puedes conseguirlo.

Como preparación, acostumbra a tu gato desde que es cachorro a acariciar sus uñas y almohadillas. Hazlo, también, en el momento en que vayas a cortar sus uñas. Mientras lo haces, acaríciale y háblale suavemente.

¿Cómo cortarle las uñas a un gatito?

  • Cuando veas que el gato está relajado y cansado porque ha estado jugando, colócalo sobre tus piernas con la espalda hacia ti o pide a un familiar que te ayude a sujetarlo. Después, acaricia sus patas y, si permanece tranquilo, dale una golosina como premio.
  • No utilices tijeras que no sean especiales para las uñas de los gatos y nunca cortes más que la punta, la parte transparente.
  • Con el accesorio adecuado en una mano (podrás encontrarlo en tiendas de animales) y la pata de tu gato en la otra, masajea uno de sus dedos y presiona la almohadilla para que salga la uña. A continuación y con mucho cuidado, empieza a cortar poco a poco sus uñas (entre 1 y 2 milímetros, lo que es la punta) sin llegar a la vena que hay en cada una de ellas ya que podrías provocarle dolor y sangrado. Si no ves con claridad dónde está la vena, corta menos uña. Al principio puede que el gato no se deje cortar todas las uñas a la vez.
  • Si la uña es negra y no ves la vena, no la cortes. Acude al veterinario para que sea él quien lo haga.
  • Ten a mano gasas por si ocurre un sangrado para presionar la zona y detener la hemorragia. También puedes utilizar polvo estíptico de venta en tiendas de animales.
  • Nunca grites, riñas o castigues a tu gato. Ten paciencia.
  • Cuando termines de cortar las uñas a tu gato (las que te haya dejado), dale una golosina como premio (pregunta al veterinario cuáles son las más adecuadas). Así conseguirás que la próxima vez coopere más.
  • Si tu gato está nervioso o alterado, no le cortes las uñas ese día.
  • Ten siempre a su disposición un rascador para que lime sus uñas.

¿Qué pasa si se le cortan las uñas a un gato?

Según el estilo de vida que tenga nuestro gato, si vemos que no rasca ni desgasta las uñas de manera natural y las tiene largas, se las cortaremos con mucho cuidado o lo llevaremos al veterinario para que sea él quien lo haga.

Pro y contras de cortarle las uñas a los gatos

Si lo necesitan, es recomendable por salud e higiene cortar las uñas de los gatos porque si no se las cortamos, pueden clavárseles en las almohadillas, provocarles heridas e impedirles caminar.

Si cortas las uñas de tu gato estarás protegiéndote a ti mismo y a tus muebles de posibles arañazos. También mantendrás sus uñas en buen estado y prevendrás infecciones y enfermedades.

Hay que valorar el estilo de vida que tiene nuestro gato para cortar o no cortar sus uñas. Si el gato sale a la calle puede necesitar las uñas un poco más largas para defenderse de otros animales.

¿Se puede cortar las uñas de los gatos con cortaúñas?

Lo más adecuado es que utilices una tijera pequeña especial para gatos con, preferiblemente, un seguro para no lastimarlo (la encontrarás en tiendas de animales). También deberás comprar polvo estíptico corta hemorragia de venta en clínicas veterinarias. En caso de accidente, detiene el sangrado y evita la infección. Si no consigues parar la hemorragia, llama al veterinario.

¿A qué edad se le cortan las uñas a un gato bebé?

Es mejor no cortar las uñas de un gato bebé porque las necesita para desarrollar su naturaleza. Acostúmbrale a usar los rascadores. Pero si tienes que hacerlo, mejor a partir de los dos meses de vida. Comenzando a edad temprana conseguirás que se habitúe a esta acción y la acepte como una más.

Ten paciencia y utiliza siempre el refuerzo positivo. Premia la cooperación de tu gato con caricias, golosinas o su comida húmeda favorita.

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